Este anillo presenta la silueta de una figura humana, esculpida con delicadeza para simbolizar la conexión profunda entre el ser y sus emociones. Su diseño evoca la calidez del abrazo, la unión de los vínculos y la belleza de la vida reflejada en la forma más esencial: el cuerpo humano. Cada curva transmite movimiento, ternura y fuerza, convirtiendo la joya en un recordatorio eterno de lo que nos hace humanos: el amor, la cercanía y la memoria.
El material es plata 925 y está disponible la opción con baño de oro de 18k.